En cada recorrida por nuestro departamento, había un reclamo que se repetía una y otra vez: el camino a Sauce y Sánchez. Era un pedido justo, un reclamo eterno de las vecinas y los vecinos que sentían, con razón, que tenían el mismo derecho a circular que todas y todos los rionegrenses.
Siempre les dije lo mismo: no van a estar solos. Ese compromiso que asumí lo estamos cumpliendo con hechos. La cuadrilla está trabajando a pleno para dar respuesta y mejorar la conectividad de esta zona que tanto lo necesitaba.
Somos conscientes de que todavía falta, pero el rumbo está claro: poner la gestión al servicio de la gente y transformar los reclamos en soluciones.
Este es el camino que elegimos: escuchar, cumplir la palabra y estar cerca de nuestra gente.



