Volvimos al barrio de las cooperativas terreno Bartesaghi: Cofravip, Coviren y Covido para cumplir con algo que estaba pendiente desde hace años: las calles. Cuando asumimos dijimos que no íbamos a anunciar nada que no pudiéramos concretar, y este es el camino que queremos marcar desde el primer día. Menos discurso, más hechos; menos promesas, más trabajo visible y cotidiano.
Cada obra que empezamos y terminamos es un mensaje claro a la gente: estamos presentes, estamos cerca y estamos escuchando. Sabemos que Río Negro tiene muchas necesidades y no las vamos a tapar. Las vamos a enfrentar con honestidad, orden y cercanía. Nuestro compromiso es simple: anunciar sólo lo que se hace, seguir trabajando donde falta y estar al lado de cada comunidad, como hoy hicimos aquí.
Río Negro se reconstruye así: cumpliendo. Y cada avance, por pequeño que parezca, es un paso firme para construir el departamento que todos nos merecemos.



