Cuando estuvimos en Bellaco, las vecinas y los vecinos nos dijeron algo que no olvidamos: “Somos un pueblo olvidado”. Ese reclamo era justo. Y asumimos compromisos concretos para empezar a revertirlo.
Hoy estamos cumpliendo.
Ya están en marcha las obras de pavimentación de las calles de Bellaco. Es un avance importante, esperado y necesario. Un paso concreto para mejorar la vida diaria de las familias, para terminar con el polvo, con la tosca, con el aislamiento y con esa sensación de que algunos lugares siempre quedan para después.
Bellaco no está más para después.
Este es el modo en que elegimos gobernar: escuchando a la gente, trabajando con seriedad y cumpliendo cada compromiso asumido. Paso a paso, con hechos y no con anuncios, vamos reconstruyendo la infraestructura del departamento y devolviendo dignidad a cada comunidad.
Seguimos avanzando. Bellaco ya está cambiando.


