









Guillermo Levratto: Arquitectura, compromiso y esperanza para Río Negro
Tropezar, levantarse, seguir
Guillermo Levratto nació un 26 de febrero de 1972 en Fray Bentos, peleando desde su primer aliento. Aquel niño que los médicos desahuciaron —“no caminará, no hablará”— desafió los diagnósticos con la fuerza de una madre terca y un padre decidido. Su infancia estuvo marcada por viajes a Montevideo, tratamientos y esperas. Pero también por los amigos de la rambla, el campito de fútbol y el sueño compartido de una vida digna.
En 1980 celebró con su familia el “No” al plebiscito constitucional, su primer festejo político. Jugó al básquet en Anastasia, al baby fútbol en Independiente y en Laureles F.C., y leyó su primer libro: Viven, una historia que pareció escrita para él. Desde entonces, su vida ha sido una suma de capítulos donde la resiliencia, la militancia y el trabajo colectivo fueron protagonistas.
De Fray Bentos al mundo y vuelta
Estudió arquitectura en la UDELAR desde 1991, vivió en el hogar estudiantil de ATSS y se sumergió en una Montevideo que hervía en movilizaciones. En 1997, con «Arquitectura rifas» costeó su viaje, sin saber que ese año también se despediría de su padre, uno de sus pilares. En 1998 emprendió el viaje académico alrededor del mundo, que lo transformaría por dentro y por fuera.
Volvió con una promesa: terminar la carrera sin perder un solo examen. Y la cumplió. En plena crisis de 2002 se recibió de arquitecto y eligió quedarse en Fray Bentos. Allí levantó su primer estudio, su primera casa y el primer ladrillo de un proyecto de vida anclado en su tierra.
Entre planos, militancia y familia
Su carrera como arquitecto incluye decenas de proyectos de vivienda, obras sociales, restauraciones patrimoniales y planificación urbana. Fue docente, formador de trabajadores, supervisor técnico y consultor para organismos nacionales e internacionales. Pero su vocación excedió lo técnico: también militó desde siempre. En 2005 dio el salto a la actividad política, integrando la lista del Frente Amplio para la Intendencia.
En paralelo, su familia fue creciendo: Anto, Alfonsina y Genna llegaron para completar el mapa afectivo que se fue dibujando con Caro, Facu y Pauli. “Los siete” —como él los llama— son una banda ensamblada por amor más que por sangre, donde los afectos son tan sólidos como las estructuras que ha calculado.
Gestor, referente, intendente
Desde 2006 su experiencia en la administración pública fue en ascenso. Fue arquitecto en la Dirección de Ordenamiento Territorial de la Intendencia de Río Negro, coordinador del programa Uruguay Integra y del proyecto Más Río Negro con apoyo de la Unión Europea. Elaboró instrumentos de ordenamiento territorial bajo la Ley 18.308 y supervisó obras claves del Ministerio de Turismo junto al BID.
Entre 2015 y 2020 fue Secretario General de la Intendencia de Río Negro, el segundo al mando del primer gobierno frenteamplista en el departamento. Asumió como intendente interino en múltiples ocasiones, y en 2020, en plena pandemia, lideró el departamento como intendente titular. Su gestión estuvo marcada por la eficiencia, el diálogo y una fuerte articulación con actores sociales y comunitarios.
Un presente con la mirada en el futuro
Desde 2021, Guillermo Levratto ha volcado su experiencia al trabajo territorial, escuchando, acompañando y proyectando junto a vecinos y organizaciones de todo Río Negro. Su visión de la política es clara: no se trata de un fin, sino de un medio para transformar la vida de las personas. Y su historia —hecha de luchas, derrotas, aprendizajes y avances— lo confirma.
Arquitecto, padre, militante, gestor. Un hombre que tropezó, se levantó y siguió. Que nunca se resignó. Que hizo de cada obstáculo una piedra más en el camino que hoy lo posiciona como uno de los referentes más sólidos del progresismo rionegrense.
Porque para Guillermo Levratto, la esperanza no es un eslogan. Es un proyecto que se construye con trabajo, con la gente, y paso a paso.