Escondido en un rincón del taller municipal, encontramos un Bobcat (minicargadora versátil para cargar, excavar y manipular materiales) que había quedado archivado y en mal estado. Era de esos vehículos que alguna vez fueron útiles, pero que con el tiempo y el abandono parecían condenados a convertirse en chatarra.
Podría haber seguido así, pero no fue el caso. Waldo (Director de Obras) habló con nuestros trabajadores municipales y pusieron manos a la obra. Con ingenio, oficio y mucho compromiso, lo repararon y lo transformaron hasta devolverle la vida.
Hoy, ese Bobcat volvió a las calles. En los próximos días haremos barridos por la ciudad, mejorando la limpieza de nuestros espacios públicos y facilitando el trabajo de quienes todos los días cuidan que Río Negro esté más prolijo y agradable para vivir.
Quiero agradecer especialmente a cada uno de los funcionarios que hicieron posible esta recuperación. Este logro es de ellos, pero también es de toda la comunidad. Porque recuperar lo que estaba abandonado no es solo arreglar un vehículo: es volver a creer que se puede cuidar y aprovechar lo que tenemos, para que esté al servicio de la gente.
Seguimos avanzando, paso a paso, para tener la ciudad limpia y bien cuidada que todos nos merecemos.