Hoy no fue solo el día en que asumí como Intendente de Río Negro. Fue el día en que empezamos a escribir, juntos y juntas, una nueva etapa para nuestro departamento. Lo hicimos llenos de emoción, con la memoria encendida y la esperanza bien firme.
Desde el escenario del Teatro Miguel Young, no pude evitar hablar desde el corazón. Soy hijo de esta tierra, y eso me atraviesa. De mis escuelas, de mis clubes, de los amigos de toda la vida, de los que me marcaron con sus valores. También de mis viejos, el Chivo y la Negrita, que me criaron con principios que hoy me guían. Y por supuesto, de mi compañera Caro y de nuestros cinco gurises, que son el centro de mi vida.
Dije algo que creo profundamente: no venimos a gobernar desde la queja, pero tampoco vamos a aceptar lo que está mal. Nos eligieron para transformar, y eso vamos a hacer. Con un gobierno honesto, sensible, que escuche, que dialogue y que esté presente. Un gobierno que reconozca sus errores si los comete, y que trabaje cada día con humildad y cercanía.
Anunciamos medidas concretas desde el primer día, como la creación del Plan Guido, que unirá empleo, dignidad y paisaje; la devolución de las multas injustas; la recuperación de la maquinaria para volver a tener manos que hacen; el compromiso con un sistema más justo para los trabajadores monotributistas; el desarrollo termal; las rampas y ascensores que no solo elevan personas, sino también derechos; las salas de lactancia que cuidan los vínculos fundamentales; y una apuesta fuerte a la cultura popular como el carnaval.
También tendimos la mano a toda la Junta Departamental, porque cuando se trata del bienestar de la gente, no hay colores que nos dividan.
Hoy arrancó algo más grande que un período de gobierno. Empezamos a construir un nuevo liderazgo. Uno que pone el poder donde siempre debió estar: en la gente. En las comunidades. En los pueblos que sueñan, en los jóvenes que se fueron y a quienes queremos de vuelta, en las mujeres jefas de hogar, en las personas que sienten que se habían quedado sin lugar.
Gracias por la confianza. Gracias por acompañar. Gracias por creer.
Lo que viene, de verdad, lo hacemos entre todas y todos.
—Guille






Transmisión en vivo de la ceremonia de traspaso de mando: