En apenas 50 días de gestión, pudimos dar respuesta a una de las demandas más sentidas de San Javier. Junto al alcalde firmamos la autorización para que la empresa adjudicataria comience la restauración del puente de acceso al muelle.
Esta obra, que ronda los 300.000 dólares, no es un trámite más: es un viejo anhelo de la comunidad. Había quedado pendiente desde 2018, con intentos frustrados y demoras que todos conocemos. Hoy logramos que los fondos estén disponibles y que finalmente el proyecto se ponga en marcha.
Para San Javier, el río no es solo paisaje: es identidad, historia y futuro. Recuperar su borde costero es darle a la localidad una obra de referencia, una de las más importantes en mucho tiempo.
Este es el camino que elegimos: escuchar, trabajar y cumplir. En apenas 50 días de gestión podemos mostrar resultados que hablan por sí mismos. Porque cuando decimos que nuestro compromiso es con la gente, lo hacemos realidad con hechos concretos.



