Hoy en Young tuve la oportunidad de encontrarme con Collette Spinetti, Secretaria de Derechos Humanos de Presidencia de la República , y Alejandra Casablanca, Secretaria de Derechos Humanos para el Pasado Reciente. Fue un encuentro muy importante porque, en representación del gobierno nacional, ambas nos transmitieron la voluntad de articular políticas junto a la Intendencia de Río Negro en temas de memoria, derechos humanos y trabajo colectivo.
En medio de esa reunión se dio un gesto que me conmovió especialmente: Alejandra me regaló un pin de la Margarita, símbolo de la lucha de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Y no era un pin cualquiera, sino uno de los originales, de los primeros que se hicieron, cargado de historia y de compromiso.
Recibirlo de sus manos fue mucho más que un obsequio: fue un símbolo de confianza, de continuidad y de memoria viva.
Ese pin lo guardo como recordatorio de lo que somos y de lo que debemos seguir construyendo.
Hoy, con este gesto, esa convicción se hace aún mas fuerte. Porque la memoria no es pasado: es presente y futuro, y es también un camino que debemos recorrer juntos y juntas para tener un país más justo.
— Guille



