El plan Guido
Guido Ibarguren no fue solo un técnico brillante. Fue un soñador incansable, un sembrador de ideas, un defensor apasionado del ambiente y la belleza. Creía que cada árbol, cada flor, cada espacio público podía sanar. Que la naturaleza no es adorno, es identidad.
Hoy, su legado se transforma en camino. Por eso, este plan lleva su nombre. Porque no es solo plantar, es recordar. No es solo diseñar, es abrazar su forma de mirar el mundo.
El Plan Guido es nuestra manera de decirle gracias. Y de que, aunque ya no esté físicamente, Guido siga floreciendo con nosotros y Río Negro vuelva a brotar.