Hay lugares donde la esperanza parecía haberse ido hace tiempo. Barrios donde el polvo, los pozos y el olvido se habían vuelto parte del paisaje, de lo cotidiano y del mal humor ciudadano. Donde la gente ya no creía en los gobiernos, ni en las promesas, ni en que algo pudiera cambiar.



Por eso, cuando llegamos con el equipo y empezamos a recorrer esos rincones del departamento, lo hicimos sabiendo que más que arreglar calles o pluviales, teníamos que reconstruir la confianza. Que cada máquina que llega, cada obra que empieza, es mucho más que infraestructura: es un mensaje. Es decirle a la gente “los vemos, los escuchamos, estamos acá y no nos iremos hasta solucionar el problema”



Hace pocos días resolvimos algo que llevaba tres años esperando una respuesta: la ambulancia para Paso de los Mellizos. Tres años de idas y vueltas. En menos de un mes de gestión, lo destrabamos. Porque cuando se trata de la salud y la vida de nuestra gente, no se puede esperar.

Y hoy nos llena de orgullo anunciar que las obras llegan también a Bellaco. Un pueblo olvidado, que literalmente fue desarmado. Vamos a hacerle todas las calles a nuevo, mejorar los pluviales y avanzar con una planta que garantice agua de calidad. Son obras que parecían imposibles, pero que empezamos a hacer realidad.



En Young, mientras tanto, el plan de recuperación de calles avanza a toda máquina. Ya son más de veinte calles que se transformaron por completo, con obras de calidad y duraderas. No son parches: son soluciones reales, pensadas para que la ciudad crezca con orden y dignidad.
Y lo que más nos emociona es ver la cara de los vecinos cuando reciben la noticia. Como hoy, cuando Álvaro Debali y Juan Pini fueron a anunciar que mañana temprano las máquinas empiezan a trabajar en el barrio Cerro, en la calle de las viviendas entre Yaguarón y San Luis no hizo falta nada más: la alegría de la gente habló por sí sola. Algunos no podían creerlo. Es simple y profundo.



Esa alegría contagia, es el motor que nos mueve. Porque lo que estamos haciendo no son solo obras: es devolverle a nuestra gente el derecho a sentirse parte, a vivir mejor, a creer de nuevo.
Nos propusimos ordenar para transformar, gobernar con calma, pero transformar, para que cada rionegrense, viva donde viva, pueda decir con orgullo: “esta vez, el cambio llegó de verdad.”
Guille.-