Hoy, en el marco de la recorrida por el Presupuesto Participativo, salimos de Bellaco rumbo a Sauce y Sánchez y aproveché para volver a recorrer uno de los caminos rurales en los que venimos trabajando.
Es una intervención que estamos monitoreando especialmente. En estos días cayeron 99 milímetros de lluvia y el camino respondió muy bien. Durante las lluvias estuvimos en contacto con vecinas y vecinos de la zona y pudieron transitar sin inconvenientes.
Acá realizamos una intervención sobre más de 30 kilómetros de caminería rural. El objetivo fue recuperar la transitabilidad y dar una respuesta más duradera a quienes necesitan este camino todos los días.
Y hay un indicador que para mí es muy claro: antes, después de cada lluvia, recibía videos y mensajes de vecinos reclamando, con razón, poder transitar. Hoy esos mismos vecinos nos piden que sepamos mantener lo que se hizo. Y así lo vamos a hacer.
Cuando las cosas se hacen bien, también hay que reconocerlo. Quiero agradecer especialmente a las cuadrillas de Caminería Rural por el trabajo realizado. Que una intervención responda después de una lluvia de esta magnitud es una buena señal y confirma que estamos trabajando en el camino correcto.
De esto hablamos cuando decimos que queremos corregir inequidades: llegar también al medio rural, atender problemas que llevan años y hacer que vivir más lejos no signifique tener menos oportunidades ni peores servicios.